El pasado 15 de noviembre, AIMFA celebró en Zaragoza un taller sobre los costes de la rinitis y el asma de origen alérgico.

Este taller fue impartido por el Dr. Carlos Colás, Jefe de Servicio del Departamento de Alergología del Hospital Clínico de Zaragoza.

Las principales conclusiones en Rinitis Alérgica fueron las siguientes:

  • Es difícil llevar a cabo estudios comparables al FERIN.
  • El coste socioeconómico de la RA es muy alto, especialmente debido a los costes indirectos, que triplican a los directos.
  • Hay bastante disparidad en los datos de los costes directos debido a los modelos sociosanitarios distintos y a los diferentes métodos empleados.
  • Los costes directos se reparten casi equitativamente entre el diagnóstico (pruebas y atención médica) y el tratamiento (farmacológico e ITE).
  • Hay una relación clara entre los costes y la gravedad de la RA: Los pacientes más graves tienen más margen de ahorro.
  • La presencia de asma y su gravedad inicial o grado de control influye significativamente en los costes directos.
  • Las formas persistentes tiene mayores costes directos que las intermitentes, al igual que las que llevan más tiempo de evolución o las que afectan al sexo femenino.
  • Las estimaciones más conservadoras sitúan los costes directos de la RA en España en 500 millones de Euros al año y superan en un ~40% a los del asma.
  • Los costes totales de la RA pueden triplicar a los del asma.
  • El mayor margen de ahorro para la sociedad está en la reducción de los costes indirectos, especialmente el presentismo.
  • La reducción de un 20% en la pérdida de productividad de los pacientes con RA podría suponer un ahorro para la sociedad española de más de 2500 millones de euros al año.

 

Las principales conclusiones sobre Coste-Utilidad fueron las siguientes:

  • Los recursos económicos para la sanidad son limitados y su crecimiento está por debajo de las expectativas de los profesionales sanitarios.
  • El conocimiento del impacto socioeconómico de una enfermedad puede ayudar a distribuir mejor los recursos sanitarios.
  • La valoración de los costes indirectos es la más complicada, pero es, con mucho, la más cuantiosa.
  • La pérdida de productividad por presentismo es muy homogénea en distintos entornos socioculturales, pero es difícil que las autoridades sanitarias le otorguen el valor que le corresponde.
  • La farmacoeconomía es un aspecto esencial en la salud.
  • Los estudios de coste-efectividad pueden ofrecer resultados dispares (promotores independientes).
  • El valor del parámetro de utilidad para el cálculo de los QALY también puede variar bastante en función de la metodología y del estado clínico del paciente.
  • La AIT en sus distintas modalidades, tanto para la RA como para el asma alérgico, es coste-efectiva y los ICER están dentro del rango asumible por los Sistemas de Salud.