La Asociación de la Industria Farmacéutica de Reino Unido (ABPI, por sus siglas en inglés) ha advertido de que Reino Unido podría perder un gran número de trabajadores cualificados una vez se efectúe el Brexit, lo que además le haría perder su liderazgo en cuanto a investigación y desarrollo, área en la que el país está respaldado por dos grandes compañías farmacéuticas: AstraZeneca y GlaxoSmithKline.

Gavin Davidson, analista especializado en la industria farmacéutica de la consultora GlobalData, considera que durante la pasada década, Reino Unido ha podido observar un incremento del 16 por ciento de estudiantes que se decantan por carreras STEM durante el último año, lo que es ligeramente superior al 13 por ciento que se puede observar a nivel global. El experto también señala que el número de estudiantes procedentes de países de la Unión Europea aumentó un 52 por ciento, aunque los de fuera crecieron en un 63 por ciento.

El Brexit genera una gran incertidumbre sobre el futuro de Reino Unido en diversos campos, precisa Davidson, por lo que no cabe duda de que la separación de la Unión Europea puede actuar como elemento disuasorio para aquellos estudiantes que se planteen estudiar en Reino Unido y posteriormente incorporarse al mundo laboral. Este fenómeno también estaría relacionado con las restricciones que se derivarían de la ruptura con la UE, como ya se está debatiendo en la Cámara de los Comunes para formular una ley de inmigración en base a la nueva situación del país por la que se controlaría la entrada de inmigrantes con un salario anual menor a 30.000 libras. La medida afectaría directamente a aquellos inmigrantes sin graduar o recién graduados que se quisieran incorporar a trabajar en puestos de I+D.

Davidson concluye que la industria farmacéutica es un sector de gran relevancia en la economía de Reino Unido, a pesar de que las inversiones en I+D hayan caído un 22 por ciento en el período comprendido entre 2011 y 2016. Desde la ABPI han anunciado diferentes contrarreformas para paliar esta situación y apoyar al sector; aun así, entre estas medidas la patronal apunta directamente a cómo las restricciones a la inmigración pueden afectar al sector terapéutico y sanitario, porque sino el déficit de investigadores que se podría dar, sería preocupante para el sector.

 Fuente: Nieves Sebastián (El Global)