Bristol Myers Squibb entra en número rojos. La farmacéutica estadounidense registró unas pérdidas de 775 millones de dólares (716 millones de euros) en el primer trimestre de 2020, frente a los beneficios de 1.710 millones de dólares (1.579,6 millones de euros) del mismo periodo del ejercicio anterior, según ha informado la empresa.

El cambio en el resultado neto se produjo a pesar de que la farma elevó un 82% su facturación hasta marzo como resultado de la adquisición de Celgene, hasta situarse en 10.781 millones de dólares (9.958,8 millones de euros).

El coste de los productos vendidos fue de 3.662 millones de dólares (3.382,7 millones de euros), el doble que en el primer trimestre de 2019, mientras que la partida de investigación y desarrollo (I+D) aumentó un 76%, hasta 2.372 millones de dólares (2.191,1 millones de euros).

Los gastos de venta, márketing y administrativos avanzaron un 60%, hasta 1.606 millones de dólares (1.483,4 millones de euros). Asimismo, también registró un impacto negativo por amortización de activos intangibles de 2.282 millones de dólares (2.107,8 millones de euros).

Fuente: Planta Doce