Un estudio multirregional ha detectado que el porcentaje de población mayor de 14 años con cinco o más fármacos prescritos simultáneamente ha pasado del 2,5% en 2005, al 8,9% en 2015. El aumento de la polimedicación se produce en ambos sexos y en todos los grupos de edad, según el estudio realizado por el Grupo de Trabajo en Utilización de Fármacos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Dicho grupo de trabajo ha publicado el estudio ‘Evolution of polypharmacy in a spanish population (2005‐2015): A database study’ en la edición del 6 de enero de 2020 de ‘Pharmacoepidemiology and Drug Safety’, revista oficial de la Sociedad Internacional de Farmacoepidemiología. En 2005, la población estudiada fue de 2,6 millones; mientras que en 2015 llegó a los 4 millones de personas.

Los expertos destacan además del aumento de los pacientes polimedicados, que el porcentaje de pacientes que no tienen prescrito ningún tratamiento crónico ha disminuido, pasando del 80,2% en 2005, al 63,1% en 2015. Es decir, en 2005 dos de cada diez personas se medicaban para tratar una enfermedad crónica; mientras que en 2015, cerca de cuatro de cada diez incorporan en su historial médico la prescripción de un tratamiento crónico.
La proporción de mujeres polimedicadas fue mayor que de hombres y se incrementó especialmente en el grupo de edad de 80 o más años. El estudio también señala que el porcentaje de personas con polimedicación excesiva, es decir, con prescripción de 10 o más medicamentos simultáneamente, se multiplicó por 10 entre 2005 y 2015, según indica la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria en un comunicado.
“El envejecimiento de la población explica esta tendencia solo en parte, puesto que la polimedicación no solo se ha incrementado en las edades más avanzadas, sino también en las personas jóvenes. Estos resultados implican que la polimedicación debería ser considerada un problema de salud pública que se debería abordar conjuntamente por todo el Sistema Nacional de Salud, tanto en el ámbito sanitario público como en el privado”, según el coordinador del Grupo de Trabajo-semFYC en Utilización de Fármacos y coautor del estudio, Miguel Ángel Hernández Rodríguez.
A nivel internacional, el aumento de la polimedicación es una tendencia generalizada en otros países europeos, Estados Unidos y Japón, como se ha constando en estudios homólogos al presentado en España por el mismo grupo de trabajo.
El presidente de la semFYC, Salvador Tranche, señala que se hace un “uso excesivo de medicamentos para superar acontecimientos vitales o etapas propias de la vida (pérdida de un ser querido, ruptura de pareja, despido laboral, jubilación, menopausia…), como otra expresión de la medicalización de la vida ”.
En este sentido, Tranche considera que la especialidad de Medicina de Familia, con su orientación integral y longitudinal, debe ser parte de la solución aunque “la falta de tiempo para atender adecuadamente a los pacientes en Atención Primaria y el excesivo uso de los servicios de urgencias, potencian el aumento en la prescripción de medicamentos”.
Una de las particularidades del estudio es que se ha realizado sobre todos los individuos mayores de 14 años incluidos en una base de datos multirregional de atención primaria de la población española (BIFAP). Se trata de una base de datos de historias clínicas electrónicas de Atención Primaria para la realización de estudios farmacoepidemiológicos perteneciente a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps), con la colaboración de las Comunidades Autónomas que participan. Las características de esta base de datos ha permitido estudiar una población de hasta 4.002.877 pacientes en 2015.
Fuente: Médicos y Pacientes