La crisis del COVID-19 ha impactado de manera generalizada en todos los sectores y ámbitos de nuestra sociedad. Vivimos una situación sin precedentes, donde todos los ciudadanos estamos de algún modo u otro haciendo esfuerzos para superar lo antes posible esta difícil circunstancia.

Sin embargo, dentro de nuestra sociedad, los grandes protagonistas son los profesionales sanitarios, quienes luchan directamente con este virus y los que gracias a su esfuerzo y valentía harán que superemos esta crisis. GfK también se une a ese aplauso solidario por todos nuestros sanitarios, reconociendo su encomiable labor y siendo conscientes de todas las dificultades que están encontrando a la hora de luchar ante esta difícil situación.

A través de nuestro panel de especialistas sanitarios en GFK, hemos querido entender cómo nuestros profesionales están percibiendo esta realidad y cuál es el posible impacto que esta circunstancia está teniendo en su relación con la industria farmacéutica.

Los principales insights que se pueden extraer del estudio son los siguientes:

  • La práctica totalidad de los sanitarios han visto modificada su práctica clínica habitual. En este sentido, la gran mayoría de ellos afirma ir adaptándose día a día a la nueva realidad en base a las necesidades que van surgiendo en su centro.
  • El estado de ánimo de los profesionales sanitarios es el propio de una situación de incertidumbre, donde los sentimientos de inseguridad, tristeza y nerviosismo prevalecen frente al resto, seguido de una sensación de angustia y enfado.
  • Uno de los indicadores más relevantes es, sin duda alguna, la percepción que los propios profesionales sanitarios tienen sobre cuándo superaremos esta situación de crisis.  A finales de marzo, la mayoría de ellos estimaba un lapso de 2-3 meses para recuperar una cierta normalidad, con una cuarta parte de ellos que cree considera que la situación actual se prolongará todavía más. Tan sólo un 15% de los entrevistados muestra una visión más optimista, creyendo que se podrá volver a una cierta normalidad en un máximo de 1 mes.
  • Más de la mitad de los profesionales sanitarios considera que juega un papel fundamental en el desarrollo de nuevos tratamientos o de conseguir la vacuna contra el virus. Esta percepción es aun mayor entre los farmacéuticos de calle, mientras que los farmacéuticos hospitalarios se decantan más por un rol de la industria como figura de apoyo junto con las instituciones públicas, en el desarrollo e investigación de nuevos tratamientos.
  • 9 de cada 10 profesionales han visto reducido su contacto con la industria farmacéutica como consecuencia de la crisis del COVID-19. Entre los farmacéuticos, la gran mayoría también han visto reducido su contacto con la industria, aunque en menor proporción.
  • En un momento de confinamiento donde la Industria ha tenido que restringir cualquier visita presencial, la comunicación online, principalmente por mail o de llamadas y mensajes a través de aplicaciones / herramientas online se ha convertido en la principal vía de comunicación de aquellos profesionales que siguen manteniendo un cierto grado de contacto con las compañías farmacéuticas.
  • La mitad de los profesionales que han mantenido contacto con las compañías farmacéuticas, han recibido, por parte de ellas, información sobre el COVID-19. Esto es aún más frecuente en el caso de los médicos de atención primaria y los profesionales del sector público.
  • A pesar de haberse reducido considerablemente el contacto con la industria farmacéutica desde que se inició la crisis del COVID-19, la imagen de las compañías de este sector no se ha visto perjudicada.

Nota: El estudio gráfico se puede descargar desde este enlace.