La patronal de la industria farmacéutica innovadora, Farmaindustria, ha celebrado el cambio de posición que la Comisión de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) en relación con la confidencialidad de los precios y condiciones de financiación de los medicamentos.

Este cambio de posición llega, no obstante, después de que otros países, como Italia o Irlanda hayan dado ese mismo paso, tal y como explicó la directora del Departamento Jurídico de Farmaindustria, Lourdes Fraguas en su presentación durante el XVI Seminario de Farmaindustria y Medios de Comunicación.

La decisión también fue celebrada por el presidente de Farmaindustria, Martín Sellés, que consideró que “la transparencia no es un medio, es un fin”. En este sentido, se preguntó por qué sentido tiene hacer públicos los precios cuando se trata de precios regulados por la administración y son conocidos por todos los agentes implicados. Además, Sellés consideró que “si hubiera una mayor transparencia, los precios en España no serían más bajos sino más altos”. Por ese motivo, el presidente de Farmaindustria considera que la transparencia “tendría impacto en las arcas públicas” y, de este modo, concluyó que “la confidencialidad es positiva”.

Para Fraguas la confidencialidad de datos no afecta a todos los agentes del sector que tienen que conocer los precios o las condiciones de financiación. “Los que tienen que conocer los precios, los conocen”, pero para la responsable jurídica, el objetivo de la confidencialidad es “proteger que esa información no aparezca en cualquier lado”.

Por ese motivo, “aspectos como la libertad de empresa y los secretos deben preservarse. Tiene que haber un equilibrio”. A este respecto, la representante de Farmaindustria explica que el artículo 97.3 del Real Decreto legislativo 1/2015 por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos, considera “confidencial” la información aportada por la industria en el proceso de fijación de precios y financiación. A la vista de esto, Fraguas recuerda que “debe ser confidencial la base de la decisión, así como el proceso y el resultado”.

Impacto en contratación pública

La representante de Farmaindustria se mostró muy satisfecha por que el hecho de que el CTBG haya “reflexionado y ha reconocido que la confidencialidad protegía el interés público del estado frente a competidores”. A pesar de ellos, esta experta considera que hay ámbitos en los que todavía hay que avanzar con la confidencialidad, como es el caso de la contratación pública. A este respecto, Fraguas considera que hay que buscar el equilibrio entre toda la normativa “para alcanzar la mejor interpretación ya que por cumplir una norma se puede incumplir otras”.

Además, considera que en muchas ocasiones “la publicidad está perjudicando a la competencia ya que utilizan esa información y negociación de otros para acceder a contratos”. A este respecto citó como ejemplo algunas compañías que acuden a comunidades que no han participado en acuerdos marco como los desarrollados por el Ingesa y, a la vista de las condiciones ofertadas por su competencia, se centran en obtener el contrato en las que no han participado.

Por todo ello, Fraguas pidió buscar el equilibrio para el SNS y pacientes, pero también para los laboratorios que invierten en investigación.

Fuente: Carlos Arganda (Diario Farma)