Respondiendo a uno de sus objetivos, como es conocer la situación de la implantación real de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en España y de los progresos realizados en los últimos años, la Asociación Salud Digital ha elaborado el ‘Informe sobre Transformación Digital en Salud en España: compromisos vs. realidades’, con el que se pretende además consensuar una visión del futuro de las TIC en nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), invitando a las administraciones central y autonómicas, a fijar objetivos y aprobar planes de acción precisos, que permitan que España se consolide como líder europeo en Salud Digital.

Se trata de un análisis y contraste entre programas de gobierno (compromisos) frente a las políticas y acciones puestas en marcha (realidades) en cada una de las comunidades autónomas, durante los últimos 10 años, en materia de Salud Digital y que permite obtener un mapa (tanto a nivel nacional como autonómico) del grado de avance de la Transformación Digital en Salud hasta la fecha, así como un apunte de los nuevos retos que debería encarar la administración en cuestiones de Salud Digital”, afirma Jaime del Barrio, presidente de la ASD.

Según expone el autor principal del informe y Socio director de d.d.l. comunicación, Daniel de Lima, “este documento era necesario y oportuno”. Por un lado, por una cuestión de actualización, “ya que este es un mundo que evoluciona a una velocidad increíble, y es imprescindible tener la información lo más actualizada posible”; por otro, por una cuestión de foco, “puesto que hay otros estudios en marcha, pero abordan la cuestión desde una perspectiva europea, y nosotros queríamos analizar con detalle la situación en nuestro país, cosa que el resto no puede hacer”.

La realidad actual en el SNS
Más de 13 años después de que el Consejo de Ministros aprobara el Plan Avanza (2005) —cuyo objetivo era el correcto uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en las instituciones públicas—, el desarrollo de los servicios estratégicos del Sistema Nacional de Salud (Receta Electrónica o Historia Clínica Digital, entre otros), todavía no se ha completado en la medida de lo deseable y lo posible.

Mientras tanto, de los 46.113.429 habitantes cubiertos por el SNS, 3.086.628 personas (6,69%) aún no pueden acceder a la Receta Electrónica Interoperable, y solo hace unos días se completó la implantación de la Historia Clínica Digital en Cataluña, interoperable con el resto del Sistema Nacional de Salud.

En general, se considera que la Transformación Digital en Salud en España está prácticamente concluida, pero su aplicación está siendo lenta y no todo lo eficiente que cabría esperar, lo que contrasta con la rápida renovación y constante incorporación de novedades en el campo de las TIC. “Es cierto que falta muy poco para disponer al 100% de todos los desarrollos previstos, pero también lo es que se ha tardado demasiado tiempo en implantar estos servicios, y es necesario revisar si, llegado este momento, y a la velocidad a la que evolucionan hoy día las sociedades y los servicios que se demandan, especialmente gracias al uso de las TIC, el sistema del que disponemos es el que realmente necesitamos actualmente”, afirma Daniel de Lima.

La intención de este estudio no es buscar responsables de los posibles defectos de la situación actual —que no sería uno solo, en todo caso—, sino poner de manifiesto las carencias reales en el Sistema Nacional de Salud e invitar a aquellos en cuyas manos esté solucionarlas a que pongan los recursos que hagan falta para que se produzca la necesaria transformación digital de un sistema sanitario magnífico, como es el de nuestro país, según acreditan diferentes clasificaciones internacionales.

Contenido del Informe
Los contenidos del Informe se estructuran en 3 bloques:

1) Mapa de situación de Indicadores del Sistema Nacional de Salud;
2) Comparativa de programas electorales con políticas activadas;
3) Afrontando nuevos retos.

A juicio del Dr. Julio Mayol, vocal de la ASD y Director Médico del Hospital Clínico San Carlos, “el Informe permite tener una visión clara de lo que toda persona interesada en la transformación digital de la salud debe saber”.

* Mapa de situación de Indicadores del Sistema Nacional de Salud.
Analiza una a una las iniciativas estratégicas del Sistema Nacional de Salud (Historia Clínica Digital, Receta Electrónica, Cita por Internet y Telemedicina), presentando para cada una el grado de avance. La información se muestra a nivel nacional, distinguiendo la situación de cada CCAA. Se presentan, así mismo, datos estadísticos y gráficos relativos a cada iniciativa.

* Comparativa de programas electorales con políticas activadas.
Presenta la información a nivel de comunidad autónoma, mostrándolas una a una. Muestra los compromisos electorales del partido que gobernó durante la siguiente legislatura en cada periodo. Refleja, para su comparación, la situación actual en cada una de las iniciativas estratégicas del Sistema Nacional de Salud. Plantea una serie de conclusiones relativas al grado de cumplimiento de estos compromisos.

* Afrontando nuevos retos.
Se aproximan, a la luz del grado de avance de las distintas iniciativas, cuáles deberían ser los próximos pasos de la Administración en materia de Salud Digital, tanto para cumplir los compromisos pendientes, como para dar un paso más en la Transformación Digital en Salud en España.

Compromisos y realidades
Como resultado del contraste entre los compromisos adquiridos en materia de Salud Digital por las distintas administraciones autonómicas que han gobernado en cada comunidad durante los últimos 10 años frente a la situación actual en cada una de las iniciativas estratégicas del Sistema Nacional de Salud, el informe concluye que, salvo contadas excepciones, no hay un interés real de los políticos por impulsar los sistemas de salud aprovechando la digitalización y las nuevas tecnologías, bajo el paraguas de la Salud Digital.

El Informe revela que para los partidos políticos, independientemente de su signo o ideología, las cuestiones de la Salud son transversales, es decir, que dan a entender que de ellas no dependerá que obtengan más o menos votos, y menos aún que se decidan unas elecciones; por tanto, el mismo carácter transversal tiene la Salud Digital. Para los ciudadanos, sin embargo, la Salud es uno de los temas que más les preocupa y, concretamente en materia de Salud Digital, se confirma que la mayor parte de la población conoce los servicios que se le ofrecen y los valora muy positivamente. Sin duda, se pone de relieve que “hay una evidente brecha entre lo que demanda el ciudadano y lo que interesa —desde el punto de vista electoralista— a la clase política”, subraya Daniel de Lima.

Los motivos del retraso
Pero, si esta transformación digital estaba planificada desde hace tanto tiempo para todo el país, ¿por qué ha tardado tanto en realizarse? Sobre todo teniendo en cuenta que aún no ha terminado… En este estudio se presentan algunas claves de este retraso, como motivos estructurales y organizacionales (falta de normalización semántica, estandarización y problemas de comunicación —interoperabilidad— entre sistemas independientes), de confidencialidad de los datos de los pacientes, además de los clásicos problemas de resistencia al cambio.

Esto, como subraya el presidente de la ASD, pone el foco “en la necesidad de contar con un organismo que elabore las estrategias necesarias, regule y desarrolle de forma coordinada todas las iniciativas de Salud Digital, y lidere el proyecto de Gestión de Cambio”. Y es que, como añade el Dr. Julio Mayol, “el principal problema es que no existe una estrategia bien definida que permita aunar esfuerzos y conseguir la masa crítica necesaria para que se produzca una transformación con una clara hoja de ruta en el sector salud”.

Afrontando nuevos retos
Con la ayuda de un comité de expertos, profesionales del mundo de la Salud —tanto en el ámbito público como en el privado— y de las nuevas tecnologías, que ha colaborado desinteresadamente en la validación de los planteamientos presentados, así como en la aportación de propuestas de desarrollo futuro en el ámbito de la Salud Digital, se realiza un repaso de aquellos aspectos donde habrá que poner más atención en materia de Salud Digital en los próximos años.

Una vez terminado el despliegue de todos los servicios que se analizan, habrá que hacer una revisión para su puesta al día, y una revisión integral de todo el SNS para ver si se adecua a las necesidades actuales, siempre con el paciente como eje central del sistema. Y todo ello, desde luego, con una visión internacional, que permita a nuestros sistemas interactuar con los que se están desarrollando en otros países —al menos con los de la Unión Europea—, para dar un servicio consistente a nuestros ciudadanos”, afirma el autor del informe. Y, a partir de ahí, se podrán afrontar todos aquellos retos que la tecnología actual nos permite, como los nuevos sistemas de Historia Clínica Adaptativa, la atención de las enfermedades crónicas, el aprovechamiento de las metodologías de Big Data en el campo de la Medicina, incluidos los desarrollos en Inteligencia Artificial, el diagnóstico por imagen o la patología digital.

En opinión del Dr. Julio Mayol, deben tomarse medidas a tres niveles: “1) Personas: formación y entrenamiento de nuevos perfiles profesionales necesarios en el mundo digital; 2) Recursos: infraestructuras imprescindibles para hacer posibles la transformación; 3) Organización: estrategia, gobernanza y regulación del sistema”.

En el Informe se expone un decálogo de retos para la adopción de la Salud Digital en el Sistema Nacional de Salud:

1. Organismo independiente de Salud Digital. Se aconseja crear una entidad independiente que lidere la Estrategia de Salud Digital, a poder ser con perfil a nivel europeo.

2. Reorganización de la Información. Ir hacia sistemas integrales e integrados de información, que incluyan en tiempo real y de forma ubicua todos los aspectos relacionados con la atención a los usuarios y/o pacientes, y asegurando la utilización de esa información de forma fiable, segura y manteniendo la confidencialidad. La privacidad siempre, y la ciberseguridad, dentro de lo posible, han de ser exigibles.

3. El paciente como eje central. El modelo sanitario debe estar centrado en el paciente, y todos los agentes implicados en su atención deben coordinarse y colaborar para ofrecer la mejor atención; las soluciones tecnológicas facilitan la comunicación y coordinación entre todos.

4. Atención de las enfermedades crónicas. Las tecnologías pueden ayudar a mejorar la calidad asistencial, la comunicación y coordinación entre los actores implicados en la atención de las enfermedades crónicas, así como para garantizar y la sostenibilidad del SNS.

5. Nuevos sistemas de historia clínica. Las historias clínicas electrónicas se irán desarrollando de forma inteligente, adaptándose a las necesidades de cada profesional y cada paciente, en cada momento y lugar, permitiendo una mejor información en tiempo real para ayudar en una toma de decisiones compartida con más seguridad y fiabilidad.

6. Diagnóstico por la imagen. Los avances en este campo están permitiendo el desarrollo de herramientas que permiten un mejor diagnóstico y más eficiente.

7. Patología digital. La digitalización de muestras biológicas ya es una realidad en ámbitos como la Anatomía Patológica.

8. Telemedicina. Existen diversas experiencias en Atención Primaria y Hospitalaria, con buenos resultados. El avance en este campo es incuestionable, ya que puede mejorar la accesibilidad a los usuarios, sobre todo en situaciones especiales (ruralidad, aislamiento urbano, escasez de profesionales…)

9. Data analytics, Big Data, Inteligencia Artificial. La utilización de herramientas de análisis de datos, la Inteligencia Artificial y el Big Data permitirá importantes avances en el conocimiento de diversas áreas relacionadas con la salud y los servicios sanitarios, ayudando a tomar decisiones más adecuadas, eficientes, sostenibles y que respondan a las necesidades de los usuarios. Pero para ello es imprescindible que los datos estén organizados y accesibles con garantías para todos.

10. Open Data. La tecnología facilita el manejo de los datos disponibles de forma libre y sin restricciones. La Administración Pública apuesta cada vez más por el Gobierno Abierto, como una mejora en la gestión, propugnando la transparencia, la colaboración y la participación de todos los grupos de interés.