Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en España (un 28,3 por ciento del total), por delante del cáncer. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 120.859 personas murieron en España en 2018 como consecuencia de alguna enfermedad cardiovascular, aunque se produjeron 1.607 muertes menos que en 2017.

Estos datos “confirman que existen motivos para el optimismo de cara a los próximos años, sobre todo gracias a los avances farmacológicos y al mayor control de los factores de riesgo, que han logrado en las últimas dos décadas avances muy significativos que se han traducido en una reducción paulatina de las tasas de mortalidad por infarto de miocardio y accidente cardiovascular”, explican desde Farmaindustria.

Investigación

En el terreno de la investigación, para la industria farmacéutica las enfermedades cardiovasculares “suponen una de las áreas terapéuticas a las que más recursos de I+D destinan las compañías”, continúan desde la patronal.

Los laboratorios farmacéuticos de todo el mundo tienen actualmente en fase de desarrollo cerca de 600 nuevos tratamientos contra las enfermedades cardiovasculares.

Según ha informado Farmaindustria, actualmente, hay investigaciones prometedoras en esta área con tratamientos de terapia génica, anticuerpos monoclonales e inhibidores enzimáticos que están demostrando una alta efectividad en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca.

Además, el futuro del tratamiento llegará según los especialistas gracias a la medicina de precisión, que va a permitir a los médicos e investigadores predecir con mayor exactitud qué estrategias de tratamiento y prevención funcionarán en qué pacientes, teniendo en cuenta sus genes, entorno y estilo de vida.

Fuente: Redacción Médica