La crisis de la Covid-19 ha dejado en evidencia las carencias en términos de suministro de medicamentos que tiene Europa. En los últimos años China e India se han convertido en los principales exportadores de principios activos del mundo, lo que ha provocado frágil dependencia global que se ha visto atacada por la pandemia. Pero la Unión Europea tiene claro que no quiere depender de terceros para asegurar el suministro de medicamentos ante crisis sanitarias como la que se está viviendo; y la solución es apostar por la producción en el territorio.

Recuperar la producción es uno de los principales objetivos para la Comisión enviada en septiembre a la Comisaria de Salud de la UEStella Kyriakides, en la que le pedía “buscar formas de ayudar a garantizar que Europa tenga el suministro de medicamentos asequibles para satisfacer sus necesidades”. Y, al hacerlo, puntualizó, “debe apoyar a la industria farmacéutica europea para garantizar que siga siendo un sector innovador líder mundial”.

Unas declaraciones que recoge ahora la patronal de la industria farmacéutica europea, Efpia, quien dice “acoger” con satisfacción el reconocimiento de la Comisión Europea de la importancia del sector farmacéutico en la Estrategia Farmacéutica en la que está trabajando en estos momentos la UE. Así, la industria “espera trabajar con las instituciones de la UE y los Estados miembros para construir el ecosistema de investigación en salud de Europa, aumentar la resistencia a las amenazas a la salud global e impulsar la recuperación económica” .

En este sentido, Nathalie Moll, directora general de la Efpia, asegura que el objetivo de su sector es  “trabajar con la Comisión y todos los agentes sanitarios relevantes para aprender juntos las lecciones de la crisis de la Covid-19 y trabajar en colaboración para lograr los objetivos establecidos en el escrito de la presidenta de la Comisión Europea”. Ahora, puntualiza, “es el momento de trabajar juntos para construir la capacidad de recuperación de Europa, desde el laboratorio del científico hasta la cama del paciente, desde la innovación médica hasta garantizar que los pacientes tengan acceso a los tratamientos y vacunas que necesitan “.

La patronal europea tiene claro, y así lo hace saber en un comunicado, que la única forma de salir de la sombra de la Covid-19 es a través de la innovación médica, desarrollando rápidamente diagnósticos, tratamientos y, en última instancia, vacunas que puedan permitir que la vida en Europa vuelva a la normalidad. “La crisis ha subrayado la necesidad de una infraestructura y un entorno político que respalde la investigación médica en Europa”, explican desde la Efpia. Y es que, dicen, el ecosistema de investigación es “una parte esencial de la resistencia de la región ante esta pandemia, futuras amenazas a la salud y otros desafíos de salud en curso, y debe abordarse claramente en la Estrategia Farmacéutica de la UE”.

La Estrategia Farmacéutica y la Estrategia Industrial de la UE pueden ser, a ojos de la industria farmacéutica, catalizadores para garantizar que la industria basada en la investigación en Europa siga siendo líder mundial. La búsqueda de diagnósticos, tratamientos y vacunas para su uso en la lucha contra la Covid-19, explica la patronal, subraya la importancia estratégica de que Europa pueda competir con otras regiones como China y Estados Unidos.

Foro de alto nivel

Pero hay asuntos que, según la patronal, es apremiante abordar. Por ejemplo, dicen, el trabajar en un acceso rápido y equitativo a las vacunas y tratamientos para los pacientes de toda Europa. Esto, explican, “requiere una acción inmediata en lugar de esperar la implementación de la Estrategia Farmacéutica”. Por ello, solicitan a la Comisión Europea que cree un Foro de alto nivel sobre un mejor acceso a la innovación sanitaria, tal como lo propone la Coalición Europea de la Salud, a fin de desarrollar “soluciones concretas  para introducir nuevas tecnologías en los sistemas de salud de una manera sostenible, ampliamente disponible y accesible para los ciudadanos europeos”.  Un foro de alto nivel, apuntan, “permitiría una discusión y un análisis exhaustivos de las causas fundamentales del acceso desigual de los pacientes y el suministro de medicamentos, teniendo en cuenta también la fragmentación del mercado único de la UE y los diferentes enfoques nacionales de fijación de precios y reembolso, así como la inversión en asistencia sanitaria. y organización”. Desde la Efpia se muestran convencidos de que tal análisis mostrará que una respuesta efectiva y focalizada a los desafíos de acceso y disponibilidad no radica en una reducción de incentivos para la innovación o en cambios generales en la legislación farmacéutica, sino que requiere un diálogo estructurado con las partes interesadas relevantes, los Estados miembros y la Unión Europea.

Producción recuperada

Desde la Efpia recuerdan que las compañías han logrado recuperar la producción en Europa para satisfacer las necesidades de los pacientes durante esta crisis. Así, aseguran que la industria innovadora ya ha incorporado la producción en la UE del 76 por ciento de los ingredientes farmacéuticos activos (API). Un 11 por ciento adicional proviene de los Estados Unidos y solo el 9 por ciento lo hace de Asia, incluyendo Corea del Sur y Japón. Los datos, señalan desde la patronal, “subrayan la necesidad de un diálogo matizado y basado en la evidencia que identifique las principales causas de la escasez de medicamentos para que se puedan identificar e implementar soluciones colaborativas que funcionen para los pacientes sin poner en peligro las cadenas de suministro”. Unas soluciones que, señalan, “no debe poner en riesgo los más de 400.000 millones de euros en exportaciones de medicamentos desde la UE”.

“La crisis de COVID-19 ha subrayado la importancia de la innovación médica como un componente esencial para abordar los desafíos de salud en Europa. Descubrir y desarrollar nuevos tratamientos, diagnósticos y vacunas es el primer paso para acceder a los medicamentos”, asegura la directora general de la Efpia. Así, su patronal espera “un diálogo abierto y constructivo para encontrar soluciones compartidas y concretas para abordar los problemas de suministro, acceso y disponibilidad de nuevos medicamentos, así como para crear las condiciones en las que Europa pueda  situarse como líder mundial en tratamientos innovadores”.

Fuente: Marta Riesgo (El Global)