Cerca de 23 millones de españoles compran con mayor o menos asiduidad en Internet. Mientras, apenas un 2 por ciento de farmacias (medio centenar de una red de 22.079 establecimientos) tiene presencia online para la venta de medicamentos OTC (la cifra sube si se trata la venta de otros productos como parafarmacia.

Sin embargo, todo este mercado apenas dejó una facturación de 112 millones de euros en 2017, por los 1.300 que se registran en Inglaterra o los 3.000 en Alemania… Todo ello, con Amazon y otras plataformas sobrevolando, incluso empezando a aterrizar, en el universo online de la salud.

Lo anterior lleva a cuestionarse: ¿Ha perdido la farmacia el tren del e-commerce? Sobre ello debatieron representantes del sector de distribución farmacéutica en una mesa celebrada el 21 de marzo en Infarma Barcelona 2019. Y, en concreto, sobre cómo pueden ayudar estas entidades mayoristas a que la farmacia se ‘aplique’ de forma satisfactoria en la onmicanalidad.

Siguiendo con los símiles, Javier Casas, director de Alliance Healthcare, manifestó en esta mesa que “la farmacia aún tiene tiempo para surfear la ola del e-commerce”. Ahora bien, tanto Casas como el resto de compañeros en esta mesa coincidieron en que, en el caso de la farmacia y a diferencia de otros sectores con menor identidad y mayor idiosincrasia, no todo vale.

La farmacia no puede desterrar su perfil sanitario y su confianza con el paciente solo por el hecho (no desdeñable) de ganar presencia online. “Debemos aportar profesionalidad; la digitalización se ha conseguido a costa del margen y el problema pasa por seguir avanzando sin tener que recurrir a la canabilización del margen” expuso Vicenç Calduch, presidente de fedefarma. “El paciente, en cuestiones de salud, y sea el canal que sea, quiere sentir profesionalidad y cercanía”, añadió Carlos Coves, presidente de Hefame.

Otro de los puntos en los que hay cierta unanimidad es que lanzarse a la aventura particular por parte de una farmacia “es como nadar en un océano”. Así lo aseguró en esta mesa Eduardo Pastor, presidente de Grupo Cofares. Es ahí cuando se abre el debate de la ayuda que pueda prestar el sector mayorista en este salto al e-commerce.

En este sentido, en los últimos meses se viene planteando la posibilidad de que todas las entidades de distribución desarrollen una plataforma común (marketplace) para facilitar una suerte de puerta de entrada única para las distintas webs de farmacia. “A nivel de posicionamiento, sería impagable”, apuntó Antoni Torres, presidente de Fefac y moderador de la mesa, saliéndose momentáneamente de este papel.

Ahora bien, parece que son las propias distribuidoras las que enfrían esta posibilidad. Quien más, quien menos, muestran sus dudas, aunque se mantienen “abiertas” a trabajar en ello e intentarlo. “Es una cuestión compleja, porque cada organización tiene sus estrategias”, opinó Calduch (fedefarma). “A veces, aquello que suena bonito no siempre da resultados. ¿Cómo se podría asegurar y mantener la calidad de todas las webs de farmacias para que la imagen de la plataforma común no se vea perjudicada?”, preguntó Pastor. Y Carlos Coves (Hefame) recordó que su cooperativa ya cuenta con un proyecto propio, aunque se ofrece “a hacer todo lo posible para que pueda salir adelante”.

Fuente: El Global