El negocio del diagnóstico por imagen mantiene su solidez. En 2018, el sector generó una facturación de 3.200 millones de euros, habiendo mostrado un crecimiento moderado en los últimos años. Así lo señala el Informe especial diagnóstico por imagen, publicado por el observatorio DBK Informa.

Según el estudio, los hospitales y otros centros sanitarios públicos concentraron el 70,6% de estos ingresos, mientras que el 20% correspondieron a clínicas y centros sanitarios privados. El 9,4% restante recae en las empresas privadas especializadas en diagnóstico por imagen. En 2018, este último grupo generó un volumen de negocio agregado de 300 millones de euros, un 3,1% más respecto al ejercicio anterior.

De hecho, las ventas de las empresas especializadas en este ámbito acumulan dos años consecutivos registrando crecimientos ligeramente superiores al 3%, una variación que se mantendrá en 2019, según las previsiones de DBK Informa.

Dicho aumento se debe, en parte, al incremento en el número de asegurados por seguros de salud. Por otra parte, el estudio señala que el mayor grado de colaboración con hospitales de la red pública ha favorecido la actividad de diagnóstico por imagen en los centros especializados.

En un contexto de positiva coyuntura económica donde la demanda de servicios sanitarios se mantenga al alza y la captación de inversión siga creciendo, el mercado de diagnóstico por imagen mantendrá un tono de “moderado crecimiento” a corto y medio plazo, según el informe. En este sentido, DBK Informa opina que los convenios establecidos entre compañías aseguradoras y mutuas “continuarán siendo el principal motor de crecimiento del negocio”.

Con todo, el sector mantiene una alta concentración en el ámbito privado. Durante el último ejercicio, las cinco mayores empresas representan un 49,5% de la facturación agregada de las compañías especializadas en diagnóstico por imagen. Si la muestra tiene en cuenta las diez mayores firmas, este porcentaje aumenta hasta el 72,6%.

Fuente: Planta Doce