El secretario general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg)Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, entiende que el estancamiento que vive el sector de los medicamentos genéricos se viene produciendo desde hace tres años, un tiempo en el que, en propias palabras, “el genérico ha estado fuera de la agenda política y fuera del foco de atención” de las administraciones sanitarias. En este sentido plantea la posibilidad de que asuntos como el gasto hospitalario o la financiación de medicamentos innovadores como los biosimilares “hayan acaparado su atención más que los medicamentos genéricos”. En su opinión, la situación a día de hoy contrasta con los años precedentes, en que, “debido a la situación de crisis que estábamos atravesando, las comunidades autónomas dirigieron su interés en el desarrollo del genérico, reconociendo que era un regulador del precio del medicamento en el mercado”.

Tres valores esenciales

Para Rodríguez de la Cuerda, éste es, precisamente uno de los principales valores que definen al genérico. Al respecto declara que “si no hubiera medicamentos genéricos, obviamente ninguna marca bajaría voluntariamente su precio”. De ahí que opine que el valor del genérico no es únicamente que salga al mercado con un precio un 40% más económico que su homólogo de marca, sino que además “ejerza influencia sobre las marcas para que vayan asimismo regulando sus precios a la baja”. Como regulador del precio, concreta que el sector ofrece al Sistema Nacional de Salud “un ahorro que ciframos en una media de 1.000 millones de euros al año”. El incremento del acceso es otro valor que el secretario general de la AESEG atribuye al genérico. Sobre ello apunta que “con lo mismo que costaba hace 15 años el tratamiento de un solo paciente con colesterol, hoy podemos tratar a tres”. De ahí que considere este aumento del acceso “una buena noticia para los ciudadanos”. Finalmente, señala que, con 20 años de historia desde que salió el primer genérico en España, “somos un sector industrial desarrollado y comprometido con el producto interior bruto español”. Explica que en la actualidad da empleo a más de 9.000 personas de manera directa y 23.000 indirectas; realiza un 3,5% de inversión en Innovación y Desarrollo, y está comprometido con la producción, ya que de cada diez genéricos que se consumen en España siete son de fabricación nacional, y con la exportación.

Ausencia de normativa

Otro de los motivos del estancamiento que padece actualmente el sector según Rodríguez de la Cuerda es la ausencia de una normativa específica para el desarrollo de medicamentos genéricos. Si bien reconoce que en el último año se ha recuperado en cierta forma el interés de la administración y de los grupos políticos, puesto que “todos consideran que hay que hacer algo por el genérico, la realidad es que o bien no se ponen de acuerdo o no toman ninguna medida concreta para impulsarlo”. Recuerda que España es el único país de Europa donde las marcas están obligadas por ley a poner sus medicamentos al precio de los homólogos genéricos desde el primer momento. Esto, a su parecer, supone “un condicionante importante para el desarrollo del genérico, porque realmente no establece diferencias”.

Por todo ello, desde la asociación se reclama una normativa que diferencie claramente entre un genérico y una marca, “bien en precio o bien en condiciones”, así como que se fomente la prescripción por principio activo. “Es algo que el paciente valora positivamente”, señala Rodríguez de la Cuerda, quien considera que “cuando se prescribe el principio activo, el paciente reconoce qué medicamento está tomando y lo agradece”. Y la tercera propuesta destacada por el secretario general de la Aeseg se refiere al conjunto de precios de referencia. Recuerda que hace años no se formaba el conjunto de precios de referencia hasta que transcurría un año desde la salida de un genérico al mercado, un plazo que, tal como dice, “nos permitía estar a un precio más bajo que la marca y coger cuota de mercado”. En cambio a día de hoy la normativa ya no establece este plazo, de manera que desde el primer día obliga a la marca a ponerse al nivel del genérico en precio. “Así es muy difícil que los nuevos medicamentos genéricos tengan una penetración interesante que ayude a tener un retorno de la inversión”, subraya.

Unidad de mercado

Para este experto, lo realmente interesante sería que hubiera una normativa de unidad de mercado en todas las comunidades autónomas, para evitar normas distintas. Resalta a continuación el ejemplo de las subastas andaluzas, una medida que, según estima, “produce un desabastecimiento que no sólo perjudica al paciente, sino además al propio sistema al no producirse el ahorro que se pretendía”.

Una vez recuperado el foco de interés por parte de las administraciones sanitarias, para Rodríguez de la Cuerda hay dos retos principales por los que luchar: conseguir que se incluya el desarrollo de los genéricos en la agenda política “y que se elabore una normativa de estos medicamentos de manera complementaria a la de otros grupos, como los innovadores, biosimilares, biológicos o huérfanos”.

Fuente: IM Médico