El anuncio del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en torno a las nuevas iniciativas para reforzar Estrategia de Nutrición, Actividad Física y Prevención para la Obesidad (NAOS) no ha agradado a una parte del sector de la nutrición. Además, y tal y como han confirmado algunas de las principales federaciones de nutrición, el Ministerio no ha consensuado con ellos esta medida.

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo anunció recientemente la intención de introducir un código de colores en el etiquetado frontal de los alimentos y bebidas para clasificar su valor nutricional, tal y como se hace en Francia con el modelo Nutri-Score. Según una parte de los profesionales de la nutrición, esta clasificación genera muchos errores y cataloga los alimentos con algoritmos que no corresponden al valor real de cada uno de ellos.

“La información que proporciona este código, fuera de contexto, puede confundir al consumidor. Por ejemplo, según esta clasificación el aceite de oliva tiene una calificación peor que el kétchup o algunos refrescos”, ha comentado Ascensión Marcos, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (Fesnad).

Según explica, se trata de un tema muy complejo que no puede simplificarse con un simple código de letras y colores, ya que esta clasificación puede llevar a confusión a los consumidores.

Otro motivo por el cual no están de acuerdo desde la Federación es que el código no refleja el valor real de un alimento y que tiene en cuenta de forma independiente la grasa saturada, equiparando productos con distintos valores nutritivos. Marcos ha comentado también que el Ministerio no ha contado con ninguna de las ocho asociaciones que integran la federación para diseñar y perfilar esta medida.

Apoyo minoritario

Además del descontento de Fesnad, la iniciativa ha recibido críticas de numerosas entidades, ya que sólo cuenta con el apoyo de algunos colegios de nutricionistas que avalan su rigor científico.

Ángel Gil, presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición(Finut), explica que en el terreno de la lucha contra la obesidad, los perfiles nutricionales se estudian como herramientas para orientar a los ciudadanos hacia una elección saludable. No obstante, el modelo escogido por Sanidad no está validado en España, considera Gil.

Por su parte, Giuseppe Rusolillo, presidente del patronato de la fundación de la Academia Española de Nutrición y Dietética (AEND), añade que este modelo puede ser acertado, resolviendo las contradicciones que todos observan, pero asegura que la aplicación obligatoria va más allá de lo establecido por la normativa europea.

Fuente: El Global