La crisis de COVID-19 está alterando  rápidamente  las  circunstancias en  que se deben desenvolver clientes y proveedores de investigación en todo el mundo. Uno de los desafíos al que nos enfrentamos es cómo trabajar respetando el distanciamiento social requerido en muchos países, y que afecta a todas aquellas investigaciones que requieren proximidad física entre personas. Este es el caso de las entrevistas cara a cara, de las telefónicas cuando trabajamos con operadores en call centers, o de las dinámicas de grupo.

ESOMAR (https://www.esomar.org/covid-19) no es ajeno a estos problemas y nos ofrece algunas orientaciones en su documento: «Statement RE: lmpact of social distancing protocols on conducting research during COVID-19 crisis’: Resumimos a continuación algunas ideas:

  • Estamos en un momento de cambios extraordinarios y nuestro sector es una fuente clave de información. La investigación sobre el comportamiento y las actitudes de los ciudadanos y los consumidores es más importante que nunca, por lo que se debe mantener y alentar la investigación esencial que pueda guiarnos en el panorama actual.
  • En esta misma línea, se debe evaluar la necesidad o no de ciertas investigaciones y reprogramar a otras fechas aquellas no esenciales.
  • ESOMAR anima a valorar la posibilidad de realizar los proyectos esenciales utilizando metodologías. Se deben cumplir tres requisitos:
    • El estudio es esencial.
    • Es viable realizarlo.
    • Se cumplen la legislación de protección de datos y las guías éticas.
  • En el caso de tener que realizar entrevistas telefónicas con teleoperadores para una investigación esencial, el espacio de trabajo debe asegurar el distanciamiento entre las personas y cumplir las medidas higiénicas requeridas, o bien optar por el teletrabajo, con operadores que realicen las llamadas desde su

En cuanto a la aplicación de metodologías online, nuestro comité considera que son una buena opción en las circunstancias actuales, pero pueden tener limitaciones y deben ser tenidas en cuenta. Por ejemplo, parte de nuestro universo de estudio puede carecer de acceso a internet o, en la situación de confinamiento actual, se puede sobre-representar a personas confinadas frente a aquellas que trabajan en tareas esenciales y tienen su tiempo mucho más limitado.

En resumen, nos limitaremos a aquellas investigaciones que sean esenciales y se realizarán online si este método no perjudica la calidad de la información. Y siempre, teniendo como prioridad la salud y la seguridad de entrevistados y empleados.

Fuente: ESOMAR_Statement_RE: lmpact of social distancing protocols on conducting research during COVID-19 crisis.

Además, ESOMAR ha puesto a disposición de los profesionales del sector, y de forma gratuita, un informe sobre los efectos del COVID-19 en la industria de la investigación de mercado, que puede solicitarse a través de este enlace.

Fuente Insights + Analytics